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4.10.13

Blue Valentine

¿Deberíamos tener una digna despedida?





Estoy tomando sin control
estoy fumando sin parar
como si fuera Leo Mattioli
pero no
soy yo
el que ya no sabe
a qué droga recurrir
para calmar
el sufrimiento, la ansiedad
el no poder aguantar un segundo más
sin escuchar tu voz
sin ver tus ojos
sin poder abrazarnos y fundirnos en un beso
perdernos juntos los dos en ese sentimiento que llamamos amor
en cambio me pierdo
yo solo
entre el whisky y los cigarrillos
me pierdo
y te pierdo a vos
vos allá, yo acá
nos perdemos el uno al otro
y me carcome la culpa
la consciencia de no haber sabido cómo actuar
y entonces terminar así
perdiéndote
cada día un poquito más
cada día una herida más
hasta terminar
entre lágrimas todas mis noches
tratando de aferrarme a un recuerdo
y una esperanza.

***

Ya no sé
cómo discernir
cuál es
la mentira
cuál es
de todas la historia
que tengo que dejar de creer
ya no sé
si los dichos o los hechos
ya no sé
¿cuál es la mentira que estás viviendo?
¿cómo tenemos que hacer
para no sufrirla más?

***

Esta es
la última vez
que te voy a buscar.
Esta es
la última vez
que espero de tu parte
una respuesta
clara.
Esta es
la última vez
hasta acá llegó mi paciencia
debo reconocer
por más que me pese mi humanidad
el límite de lo que puedo tolerar para seguir respirando
porque mi amor es infinito
pero mi vida no.

***

¿Se puede morir de tristeza?
¿Cómo es que todavía no me pasó?
Será esta llama
que todavía arde
manteniendo el corazón en marcha
moviendo mi cuerpo para llevarme
una vez más
hacia vos.

***

Ni un libro, ni una despedida
no son palabras las que van a cerrar esta historia
porque no hay nada que pueda acabar con este sentimiento
salvo la muerte.

Hasta entonces
mientras el corazón aguante
yo te voy a seguir yendo a buscar

Y aún en ese momento
te voy a estar esperando
para que firmes con tus labios
el milagro de la resurrección.

21.7.11

Detrás de esos ojos hay más,
eso lo sé.
Pero no sé qué;

Es
ese grito callado
oculta la mirada clara
las tinieblas de lo desconocido
un nuevo mundo por explorar
el aliento cortado ante la fascinación,
el deseo consumado
el hambre voraz
y la calma de una brisa fresca
buenos aires que renuevan
esta noche de paz, amor y esperanza
donde celebramos el nacimiento
Es
el comienzo de una nueva era
ahora se sublevarán los oprimidos
se subvertirá el orden de las cosas
ni siquiera revolución
esto es
la génesis
el principio de la historia
que entre tus ojos y los míos
ya está siendo escrita.

6.7.11

0.5

¡Qué boca grande que tienes!
Y, no, no es para comerme:
será que es necesaria
tamaña apertura para liberar el caudal
de tanta verborragia que ni represas ni represiones pueden detener
será
la potencia de tu voz agrandándola en cada palabra
Y el contraste:
mis labios pequeños
no emiten
sonido.

***

(Busco la pluma y escribo. Pienso, recapitulo, voy recorriendo uno a uno los recuerdos, tratando de memorizar las impresiones del alma. Es imposible. Los soportes son distintos, y no hay palabra-concepto para aprehender eso que vos tan simple y delicadamente deslizás en un monema: "te quiero". Sí, monema, porque el objeto es indisociable del verbo, porque paciente y agente sólo cobran sentido en la acción, porque es la interdependencia y simbiosis lo que les da lugar en este mundo. "Te quiero": vos lo decís así; ¿y yo? Yo no puedo, decir "yo también" es como poner un espejito rebotín que intenta vanamente devolver el maleficio, y eso sí que yo-no-quiero. Entonces vuelvo, a la pluma y la memoria, tan infértil, tan fugaz, apenas sí conserva algún registro del cuerpo, mi cuerpo, cuando descubre el tuyo y reacciona, una sonrisa leve dibujada en mis labios, en los ojos un júbilo sutil, y la única respuesta posible, acercar mi humanidad para encontrarte en un abrazo: por un instante se detiene el mundo -y desaparece.)

***

Ojalá puediera
hablar como vos
con la mirada
ésa tan fuerte
-y pasional-
ésa que nunca calla
porque no necesita decir
ésa
sos vos
Y yo, del otro lado
con estos ojos tristes
empequeñecidos de tanto llorar
-de tanto callar-
espero
con estas palabras
el bálsamo.


***


Y a veces no puedo
ni siquiera
escribir.

31.5.11

de rojo carmesí

Cambiar de piel como una víbora
y esperar por un tiempo guardado
casi una hibernación
antes de volver a salir
los colmillos afilados como nunca
y como siempre la lengua bífida
partida
amenazante
¿temblorosa?

Y, un poco se sacude;
será que refleja la duda de este espíritu inquieto
la duda que
-quizás-
no sea tan duda
sea más excusa que método
como sea
pero es igual de inquebrantable:
hoy ya no quedan verdades para decir,
mucho menos cuentos para ser tragados.

***

El veneno es el mismo:
de la boca directo a la sangre
paraliza el cerebro
acelera el corazón:
apenas un fugaz instante de agonía
antes de caer
en una inconsciencia casi extática
y la muerte.

Yo me arrastro
muy despacito
sufriente
indigesto.

23.5.11

A merced

Primera imagen:
desde el cielo rompe el alba
entre nubarrones el resplandor
un fuego ardiente abriéndose camino
inunda el alma con su candor.

Complemento:
en el valle en el bosque
entre los pinos bajo el sol
floreciente y refrescante
despierta la primavera.

***

Dos:
perturba el orden la furia de Neptuno
de la calma de la tarde me sacude la tempestad:
me congela el pánico
se detiene el mundo
y ya no es
ni día,
ni noche.

***

Diez:
la felicidad está en la permanencia:
durante todo el año poder despertar
tras el apacible sueño de una noche clara
con la brisa fresca de un amanecer veraniego.

También, X:
el eterno retorno
en el cuerpo de una sonrisa
y la calidez del hogar.

***

93:
no hacen falta puentes
tras el temblor en la falla:
dos islas son ahora
una, y la misma.

***

Contexto:
El cuadro está completo:
en sus partes la armonía
de los detalles y sus agregados;
el conjunto indivisible
es bueno, bello, perfecto.
Debajo estoy yo
espectador
en creativa contemplación
reavivando fantasmas
desintegrando el miedo:
el alma se regocija
porque esta noche
vuelve a latir el corazón.

***

Síntesis:
Dedicarte un poema,
escribirte una canción:
tratar de llevar a palabras
a unos breves trazos de tinta
las aguasfuertes inextricables
el sentir tras la impresión.

1.3.11

Close your eyes, and...

Hay dos palabras
-ésas-
que yo no sé
cómo
decír
te
las.
¿Te amo?
Ése podría ser el nombre de un vino
-uno que nunca compartimos-
-uno que nunca-
podría ser
un sintagma como cualquier otro
porque las palabras significan sólo con el cuerpo
cuando lo que se juega está en los acercamientos
las miradas
en tantas cosas
que no te digo
¿Te amo?

¿Sí?




No.
Pero hay algo
tenés algo
una de esas cosas que son de otro planeta
una de esas cosas que te hacen un ser único
maravilloso
aterrador y espeluznante
hermoso y cautivante
vos
murmullando en el silencio
gritando con tus ojos
el suplicio de mi quietud:
¿Te amo?





Unas piedras mojadas,
el recuerdo de lo inexistente:
porque yo te amo,
pero no.

18.2.11

Attica [2.0]

Hacer de éste un momento
distinto
especial
como si despertar en camas ajenas implicara otras cosas
otros sentires
algo distinto de las mismas monótonas y absurdas mañanas
-o tardes, o noches-
algo distinto de la acostumbrada rutina
como si se tratara de una cuestión más bien práctica
cuando, en realidad
la cosa pasa por otro lado
esta inmutable disposición anímica
del cogito a la autoconciencia
¿y cómo salir del solipsismo?
¿cómo saber que esto a mi lado
no es un cuerpo inerte
y en cambio sí un otro?
¿cómo hablarle a una segunda persona
que no sea un mero reflejo del yo?


Yo
te veo
ahí
desnuda, semimuerta
y me pregunto cuál es la diferencia
clara y distinta
por la que sos existente, real
humana
y no un sueño
o una muñeca inflable.


¿Cómo reconozco tu esencia
por fuera de estos ojos que te miran,
de mis manos y mi boca y todos estos sentidos que te recorren hasta el hartazgo?
¿Acaso es un salto de fe?
¿Cómo puedo saber que en este mundo
hay lugar para dos?


Yo
solo yo
recuerdo:
un manojo de gemidos no llenan una habitación,
y hay vacíos que no se llenan-
como dicen los poetas.

15.2.11

Weednights

Dark Nights

Debajo
de la noche
oscura
respira
muerde
el terror.
El pánico
no saber
lo desconocido
un algo
aprieta
y duele
y suelta
-no suelta
vuelve a apretar-
-y aprieta
y no deja
respirar-
una lágrima
cae
no más
silencio
de noches claras
quietas
agitadas
turbias
muertas.



Noches Claras

Y sabés
que te miro y siento
que ya no hace falta
decir
nada.
y te miro y siento
que no siento
el terror.
Y sabés
vos también
que no hay
peligro.



De Luna Llena

El reflejo me transporta
un lugar de paz
el verde monte con el pino
corta el cielo de la noche.
De mí interior brota
helado como el viento
un aullido feroz.
¿Soy la Bestia,
no puedo ser
el cazador?
Me escondo debajo de las baldosas
mientras espero
sin saber
si es para protegerlos
o agarrarlos desprevenidos.



Pitch Black

Me favorece
en mis movimientos silenciosos
a través de los tejados
un salto de calidad
¿para robar?
¿No estoy del otro lado
deteniendo al agresor
protegiendo el tesoro?
En la oscuridad
ya no veo
el frío hierro
que me ha de despedazar.
en la oscuridad
ya no siento
el corazón.

18.11.10

Attica

¿Qué voy a hacer esta noche
cuando las palabras
son de los sueños,
de los otros?

¿Qué voy a hacer con esta carga
que de ausencia
me pesa?



Bajo la luz de la luna
aguas hondas se agitan
se nublan
en la ansiedad de la espera
en el fondo del alma.



Si no hay noches eternas
es porque los sueños perecen
Si no hay noches eternas
es porque son otros los que sueñan
Si no hay noches eternas
-como dice el poeta-
¿qué sueños habrán de venir
en este dormir de muerte?

13.10.10

33

El televisor a mi derecha
hace no sé cuántas horas está clavado
en un mismo canal
en una misma escena repitiéndose una y otra vez
y otra
y otra
treinta y tres veces lo mismo
treinta y tres veces los gritos
el nerviosismo y al fin
el júbilo en los ojos
la tragedia estallando en un abrazo
de felicidad
sonrisas, saludos, la camilla y otra vez
allí vamos
encapsulados y bajando
vuelven los nervios
mis ojos clavados en la concatenación infinita de esos tres o cuatro
/planos
mi alma consustanciada con el pathos ajeno
una lágrima se me escapa
y me obliga, por un momento
a cerrar los ojos
suspender el mundo
y girar la cabeza
volver
a este ambiente viciado de humo
ruidos de cubiertos, conversaciones varias
algunos ríen, otros dialogan con preocupación
y los demás con los ojos clavados
en el televisor a mi derecha
en el mismo canal
en la misma escena repitiéndose una y otra vez

¿en qué momento la noticia
dejó de ser una línea informativa en el diario?
¿en qué momento la vida del otro
se transformó en este patético espectáculo?

El reality más real
protagonizado por treinta y tres casi muertos
treinta y tres casi mártires
testigos del sacrificio
de los héroes anónimos.

17.9.10

Tomado

Sangre chorreando por las paredes
Nuestra sangre
las entrañas vomitadas y todas desparramadas
somos como animales
nunca domesticados
por fuera de toda razón brota este latir
un poco asesino
sobre todo kamikaze.


¿Dónde están las palabras
cuando nadie las busca?


Es una sucesión infinita
seriada
predecible,
pero nadie la menciona.

Ya casi es primavera,
las hojas siguen secas y cayendo
las flores marchitas,
olvidadas,
dos veces muertas
la rosa con su vida pierde el nombre
como este invierno que se desdibuja
sin horas ni estaciones
el frío perpetuándose entre la oscuridad
Y esta noche,
¿cómo escribo,
si no tengo lápices
ni memoria?

9.8.10

Times

Te llamás Mariana, o Lucía, no me acuerdo ya. Nos conocimos hace tiempo, cuando niños y el arenero. Vos ibas de juego en juego, libre con tus pelos largos y lacios al viento. Yo te veía ir desde el subibaja y sabía que eso que ardía en mí era el amor.

Mucho tiempo después te vi pasar por la calle. Ya para ese entonces había olvidado tu nombre, pero en cambio descubría que la calidez de esa sonrisa se había transformado en una marca indeleble. Escuché tu voz y reconocí ese cantito en las últimas sílabas de las esdrújulas y supe que lo recordaría para toda la vida. Vos no me reconociste, o te hiciste muy bien la boluda.

Hoy te vuelvo a ver, sentada en este bar. Estás pagando tu café con leche y te vas a ir y yo no me atrevo a hablarte. Acaso sólo me quede un resto de amor consumido, un dejo amargo en la boca, la añoranza de esos labios que no voy a probar, el recuerdo de un rostro destinado a desvanecerse junto a su nombre.

23.6.10

proton

¿Te acordás
éramos los dos
nada nos importaba
éramos
felices?
Juntos de la mano
inseparables
hasta que era la hora de volver
hasta mañana

alguien tiró la piedra
tu cabeza y sangre
alaridos
ambulancia

¿Te acordás
el frío
casi muerte
vos no estabas?


***


Yo era chico y jugaba, dos, tres, cinco vueltas al arenero, en el trencito, justo antes de que cayera la tarde caía, aguacero de emociones, afecto qué efecto, y desde entonces

Quizás, el fin del día, acaso el ocaso
rojo muerte cubriendo el cielo.


Nunca más volví. Me fui lejos, cambié el ta-te-ti por, una moneda, la suerte echada y cayendo al piso, completamente fuera de control ¿cómo medir las variables? Impulso, distancia, viento, resistencia.
En la soledad de la cama
frío

como decirte
que tengo miedo.


***


Estábamos invitados a tomar el té
en la antesala de los grandes
no podíamos escuchar
del otro lado de la puerta
la eterna discusión


¿qué es el amor?


Yo amo
¿tú amas
él ama?

Cómo decir
Cómo conjugar

¿Cómo lograr
que me escuches?


***


No te vayas.
No me dejes solo
agonizante
perdido sin conocer
la respuesta
Quedáte.

Yo amo
¿y tú?

Parece que me quisieras desaparecer
que para vos
no soy más que un obstáculo
algo para dejar en el camino
¿no funcionaba así?
En el ciclo sin fin
para que algo nazca
otra cosa
tiene que morir.

17.6.10

déjà

Dando vueltas siempre
hasta detenerme en un punto
-el mismo-
esto ya fue
escrito
visto
vivido
esto
repasarte una y mil veces
elevarte una y mil veces
volver a amarte
como la primera vez
entre palabras y miradas
yo no confío en tus ojos
que me mienten siempre
a veces pienso que en realidad todo es un juego que desaparece en tu ausencia
a veces pienso
pero en general no
me quedo en el sufrimiento de una herida
-la misma-
que ya fue
y es de nuevo
una y mil veces
el límite de todo lo posible
en tus ojos mentirosos
en mis palabras calladas
la finitud de un discurso inaprehensible
y vacío.

2.6.10

[D] Lechones

nos vemos morir los unos a los otros
y casi que nos produce una sonrisa
otro animal muerto
por fin un poco de proteínas en nuestra dieta
así
vamos a poder crecer
cada vez más fuertes
más despiertos, más ágiles
para elaborar nuevos números
así
sería
si el mundo fuera ideal
y las proteínas no vinieran acompañadas de grasa
que nos achancha
y nos hace engordar
como también engorda la culpa
por comernos a nuestros hermanos.

16.12.09

XII

¿Cómo decir lo real?
¿Cómo encontrar palabras
para combinarlas y escribir
esto que te siento?

Mi condena de poeta
estar siempre buscando
en un viaje al interior las palabras
en la cabeza o quizás mi corazón
en la tinta de mi pluma y el blanco de la hoja
la articulación de una cadena insignificante
nimia e inútil
un montón de palabras desplegándose
la kathársis de mi alma
la calma,
el regocijo ante la producción de algo que leerán algunos pocos
y aún menos van a disfrutar
palabras vanas
¿cómo decir lo real?
¿cómo articular el verbo
para que sea carne?
¿cómo hacer para dejar de repetir que te amo
y comenzar a vivirlo?

13.11.09

Subirme a una máquina de muerte,
dirigirme
al encuentro con el otro
más allá de toda legalidad
sobre el límite de la vida
el otro es ella
Cecilia
como aquella primera vez
censurada
truncada
la fascinación ante lo prohibido
o más bien el asco
la falta marcada como una hendidura
un hueco
pozo del alma, sí, y entonces es eso
Cecilia la desalmada que viene a mi encuentro
para destruirime
para volverme esto que ya no hace, ya no hice
la solución a la dualidad puesta en la pasividad pura
como una piedra sólo recibir
padecer
el tiempo y el mundo erosionando
y así voy
soy ido
llevado
por unas circunstancias de mierda a volverme activo
y desencadeno la tragedia:
Yo embisto a Cecilia
y soy culpable del embarazo.

11.9.09

Dame algo
que me haga olvidar.
Dame un abrazo, o un porro:
me da igual.


Dame un momento
para desloggearme del mundo.


A veces,
necesito cortar el cable

La conexión permanente es nociva:
no puedo ser yo las veinticuatro horas:
Tengo que:
- borrar la cuenta de Facebook
- dar de baja el mail
- cerrar el Fotolog
- el blog
- Youporn

TODO.


Desaparecer del mundo,
perder MySpace para encontrarme,
armarme
apagar la tele y escribir mis propios programas
dejar de leerme en la radio, de escucharme en los diarios,
de verme en tus ojos.

Desaparecer del mundo,
sentir lo que es morir
encontrarme,
fuera del tiempo,
en la inmortalidad,
y renacer.


No quiero tu abrazo:
dame un porro.

19.5.09

Sleep well and see no morning, son of man

Farewell to all belongings
I won or bought or stole;
Farewell, my lusty carcase,
Farewell, my aery soul.


Esto es
el último soplo
las últimas líneas
finalmente
escapar
la procesión hacia lo inefable
desmaterialización para ser
pura potencia
pura energía
estar de vuelta y sin nombre
una alfa privativa para no morir
atravesar el límite
en tus ojos ser digno y gritar
cuando acá no hay más que mentiras
y buscar es lo único verdadero.

5.5.09

¿Deberíamos tener aunque sea una digna despedida? Nunca fuimos presentados. Irrumpimos cada uno en la vida del otro en distintas circunstancias, distintos tiempos. Y de a poco vamos desapareciendo. Perdura la memoria, la reminescencia de eso que alguna vez conocimos, como el aroma de una taza de café vacía o el último plano cuando la película ya terminó. Una despedida, el último parágrafo del capítulo, el último capítulo de la obra. Un epílogo, más bien, esta improbable despedida tardía. Yo ya no tengo más nada para decir. Tengo heridas que no van a ser curadas por palabras, mías o tuyas, porque todas las palabras son del viento, cuando no del lenguaje o la tradición. Esto no va a ser una despedida, ni un epílogo. Nada de eso. Esto es, la crítica, los interrogantes que se plantean al cerrar el libro, las posibles resoluciones, reflexiones, sentencias sobre aquello que ya fue escrito. Darle sentido, insertarlo en el mundo, hacerlo hablar. Como yo nunca pude hacer que vos hablaras, como yo nunca supe hablar.
Mis palabras son del viento. ¿No dije ya, no te creas mis palabras? Mi discurso es pura potencia, pura posibilidad; nada de lo que yo diga es. ¿No era que el hombre se define por lo que hace? Pero vos sos mujer, y te encanta verme prendido del discurso amoroso. No, no es una cuestión de género. No para mí. Para mí es ese aroma, ese dejo amargo cada vez que actualizo, por ejemplo, la imagen de esa noche, me estaba yendo de tu casa y, en medio de la duda, decidí optar por un abrazo tibio y silencioso. Quizás tendría que haber hablado. Quizás tendría que haber considerado la posibilidad de que el verbo fuese carne, que la articulación lingüística podía dar lugar a algo. A fin de cuentas, y mucho tiempo después, parece que me creíste cuando dije que iba a estar todo bien, que no era demasiado grave que no nos viéramos por un tiempo, a pesar de que en mis acciones estaba demostrando todo lo contrario. ¿Vas a volver a creerme?
En el principio era la palabra. Así nos conocimos, con palabras. Intercambiando escritos, manteniendo diálogos cibernéticos. Siempre dentro de lo discursivo. O casi. En algún momento, algo cambió. Y la palabra se hizo cuerpo. En algún abrazo traicionado por mi memoria y recuperado en algún diálogo con vos. En aquel primer beso esa noche de música y alcohol. Pero fue también más, y la palabra se hizo divinidad. Yo adoré tus palabras, todas y cada una de ellas. Te adoré a vos. Me gustaría poder decir que te amé, pero está esa canción que sostiene que el amor, no de a dos, es más difícil, y que suena a cierta flexión, cierta blandura y bondad de carácter, sobre todo si tenemos en cuenta que un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier, etcétera. Acá no hay puentes. Sólo dos caminos que tienen varias intersecciones. Parece que ya hemos pasado la última, y en ningún momento supimos viajar juntos.
A pesar de todo, yo creía en el Amor. Y yo creía que te podía amar, y que te amaba. Ese sentimiento que ardía en mí, la disposición constante y ese precipitarme en acción, para vos, hacia vos, ese fuego que ahora es brasa y amaga con apagarse. ¿Eso es la despedida? ¿Pisotear las brasas y dejar que humeen un poco, antes de que el viento esparza las cenizas y no quede rastro de la combustión? ¿Cómo puede tener algo de dignidad? Acaso sea la despedida un rito fúnebre en el que, por sobre todo, queda una inscripción. La palabra-divinidad, sustrato eterno de la memoria, de la eternidad de mis heridas, de la despedida que nunca vamos a tener. Escribamos, pues, un libro.