2.6.10

[D] Lechones

nos vemos morir los unos a los otros
y casi que nos produce una sonrisa
otro animal muerto
por fin un poco de proteínas en nuestra dieta
así
vamos a poder crecer
cada vez más fuertes
más despiertos, más ágiles
para elaborar nuevos números
así
sería
si el mundo fuera ideal
y las proteínas no vinieran acompañadas de grasa
que nos achancha
y nos hace engordar
como también engorda la culpa
por comernos a nuestros hermanos.

26.5.10

bruchus revolutions 1.1

... y finalmente logré meter el puto like button de facebook. y el share, ya que estamos.

24.5.10

bruchus revolutions

El proyecto de novela es de dedicación exclusiva y por tanto cualquier otro tipo de producción ha sido suspendido, en detrimento de los updates de este blog. De todos modos, me hice un ratito para actualizar su formato y hacerlo un poco más amigable. He aquí el resultado.

18.3.10

[fr.] IV

Yo tenía un solo casco por aquel entonces, y obviamente lo cedí a mi acompañante. Nosotros charlábamos y la moto iba, sin un rumbo fijo, hasta llegar a una estación de servicio de ésas que parecen tener attachado el patio de comidas de un shopping. Por cinco dólares o un poco más, submarino y café doble. Se llamaba Inés y sonreía como ninguna. Su expresión cambiaba en cuestión de segundos, llevaba la cara por espejo del ánimo, del alma, en el brillo de sus ojos evidenciaba su pasión para vivir la vida, el amor y el enojo y la alegría por el chocolate, nos perdíamos los dos en la conversación llenos de interés por el otro, me atrapaba el cuerpo entero contándome la historia de su vida, se sumergía ella en mí cuando le hablaba del desarraigo y mis épocas parisinas. Ocurre que por el trabajo de mi segundo padre, diplomático él, desde los nueve hasta los doce años estuve viviendo en la capital de la France, y cuando volví obviamente ya no era el mismo. En el secundario me enseñaron que eso era el “viaje del héroe”, como Hércules u Odiseo, después alguien hablaría de los ritos iniciáticos y el Bar Mitzvah, el el único problema era que yo no tenía ni medio pelo de héroe, mucho menos de judío adulto, por lo que el significado del viaje cobró sentido recién cuando un fulano pisco-analista me habló del lado de acá y el de allá, tener dos orillas y perderse en el medio del océano tempestuoso, naufragar a la deriva sin conocer ni origen ni destino, yo tenía 15 años y entraba en crisis porque no sabía si yo era yo o el otro yo o, por qué no, Irene, como aquel profesor que hablaba de su novia María “que puede ser Carlos”. Ine estaba saliendo de Olivos por primera vez, acababa de empezar el primer año de su licenciatura en Letras y por ello se había mudado a un pequeño depto en Caballito, un dos ambientes con cocina que podés venir si querés, es medio un quilombo pero no como para asustar, y entonces dejamos las tazas vacías y de vuelta a la moto, yo tenía ganas de dar unas vueltas y ella dijo que no le molestaba, llovía y hacía frío pero no para nosotros, en vez del camino obvio por Independencia seguí por el bajo y de pronto estuvimos en su Olivos natal, doblamos en Corrientes para ver la casa de sus padres y volvimos por Maipú, un tramo de General paz y salimos por Urquiza, Triunvirato derecho se hace Corrientes y Drago y el parque, al final salimos a Acoyte y en algún momento llegamos, mucho menos caótico de lo que imaginaba, apenas algo de ropa desparramada sobre la cama y una tarta a medio comer en la cocina, además de los pelos de gato por doquier a los que por suerte no soy alérgico, sí a las abejas y berenjenas y personas mayores de cincuenta (gran excusa para no visitar a mi madre, por cierto), pero allí donde estaba era Inés y todo me invitaba a sentirlo hogar con todas y cada una de sus letras. Después de juntar la ropa y meterla en un bolso (en sus visitas dominicales la llevaba a casa de sus padres para ser lavada, me explicó) ella se sentó sobre la cama y me invitó a acompañarla. Se estiró hasta la mesita de luz, dio play a un discman que tenía conectado a unos parlantes, agarró un cenicero y encendió un Marlboro. Sonaba Angelene, presumiblemente a esta mujer le gustaba PJ Harvey y lo que escuchábamos se trataba de Is this desire?, para ese momento la conversación era ya mucho más pausada porque los dos nos perdíamos entre la música, después del cigarrillo el cenicero volvió a su ubicación original y me surgió besarla, un beso chiquito pero cálido y bienvenido, nos separamos y si no era felicidad lo que se le veía en esa sonrisa entonces no sé qué, mientras yo me dejaba caer mi espalda sobre la cama ella me abrazó de costado y besó mi mejilla justo antes de que nuestros torsos dieran contra las sábanas. No sé cuánto tiempo estuvimos en esa posición. Eventualmente, nos quedamos dormidos y cuando desperté el disco ya había terminado. Abrí los ojos y giré levemente la cabeza para verla dormir, su respiración contra mi hombro, todavía grabada en su cara la sonrisa. No me atreví a moverme, no quería despertarla. Volví a cerrar los ojos, volví a dormir.

16.12.09

XII

¿Cómo decir lo real?
¿Cómo encontrar palabras
para combinarlas y escribir
esto que te siento?

Mi condena de poeta
estar siempre buscando
en un viaje al interior las palabras
en la cabeza o quizás mi corazón
en la tinta de mi pluma y el blanco de la hoja
la articulación de una cadena insignificante
nimia e inútil
un montón de palabras desplegándose
la kathársis de mi alma
la calma,
el regocijo ante la producción de algo que leerán algunos pocos
y aún menos van a disfrutar
palabras vanas
¿cómo decir lo real?
¿cómo articular el verbo
para que sea carne?
¿cómo hacer para dejar de repetir que te amo
y comenzar a vivirlo?

10.12.09

[fr]. II

Hasta ese momento sólo había visto el jardín y la cocina, pero el resto de la casa me era aún desconocido. Debo decir que merece un párrafo aparte. La construcción databa probablemente de la década del 30 o del 40, pero había sido severamente refaccionada. El ancho del terreno andaría entre los 8 y 10 metros, habíamos entrado por lo que originalmente era la puerta al típico pasillo de las casas chorizo, ahora única puerta de acceso peatonal; aunque el frente de la fachada había sido alterado para construir una cochera, permanecía completamente armónico. Evidentemente, la tarea había sido encargada a un arquitecto con buen ojo. La cochera tenía una salida al pasillo, por la que entramos para encontrarnos con un reluciente New Beetle, propiedad de los hermanos, aunque sólo lo usaba Mauro porque a Paula le aterraba el tránsito porteño. Se lo habían regalado los padres cuando ella sacó el registro, antes de eso la cochera había estado vacía durante años porque la madre nunca manejó y el viejo (así llamaba Paula a su sexagenario progenitor) había decidido no hacerlo más después de un accidente que tuvo a mediados de los noventa y que por poco le cuesta la vida. Extraña coincidencia ésa, mi viejo murió cuando yo tenía 5 y él volvía de un viaje de negocios en Rosario, aparentemente manejaba a más de 150 kilómetros por hora y no pudo esquivar a un camión que venía en dirección opuesta y se cruzó de carril por vaya uno a saber qué motivo. Es aún al día de hoy que no he visto ninguna foto del accidente, lo lloré mucho cuando mamá me contó que había muerto y con el correr de los años me fue dando detalles, pasándome algún que otro recorte de diario, pero siempre sin imágenes. Probablemente, yo haría lo mismo con un chico chiquito, sé que entonces pataleé mucho porque quería ver cómo había sido el fin de mi padre, pero una colisión frontal a tal velocidad debe ser una imagen muy desagradable, el auto vuelto un montón de hierros retorcidos y quizás llameantes, además parece que mi viejo no tenía el cinturón puesto así que mejor ni imaginarme cómo quedó el cuerpo estrellado contra la parrilla del camión (animal muerto a la parrilla, ¿cómo es que yo sí puedo comer asados?), parece que el camionero tampoco llevaba el cinturón porque su cadáver yacía tendido a unos 50 metros de los restos de los vehículos, seguramente el lugar era un mar de sangre y los dos cuerpos completamente desfigurados, ¿quién en su sano juicio mostraría esas imágenes a un niño? Pero el padre de Paula se había salvado, él sí tenía el cinturón puesto y el airbag le salvó la cara, sólo sufrió algunos cortes menores, un par de huesos rotos y la destrucción total de su amado 323. Afortunado el tipo, parece que no solía usar el cinturón de seguridad pero las campañas de Luchemos por la vida habían prendido en su familia que lo obligó a adoptar la costumbre (sorprendentemente, las campañas ésas han tenido alguna otra utilidad más que el que yo recuerde que todas tomamos, pero Paula... iba manejando...).

13.11.09

Subirme a una máquina de muerte,
dirigirme
al encuentro con el otro
más allá de toda legalidad
sobre el límite de la vida
el otro es ella
Cecilia
como aquella primera vez
censurada
truncada
la fascinación ante lo prohibido
o más bien el asco
la falta marcada como una hendidura
un hueco
pozo del alma, sí, y entonces es eso
Cecilia la desalmada que viene a mi encuentro
para destruirime
para volverme esto que ya no hace, ya no hice
la solución a la dualidad puesta en la pasividad pura
como una piedra sólo recibir
padecer
el tiempo y el mundo erosionando
y así voy
soy ido
llevado
por unas circunstancias de mierda a volverme activo
y desencadeno la tragedia:
Yo embisto a Cecilia
y soy culpable del embarazo.

11.9.09

Dame algo
que me haga olvidar.
Dame un abrazo, o un porro:
me da igual.


Dame un momento
para desloggearme del mundo.


A veces,
necesito cortar el cable

La conexión permanente es nociva:
no puedo ser yo las veinticuatro horas:
Tengo que:
- borrar la cuenta de Facebook
- dar de baja el mail
- cerrar el Fotolog
- el blog
- Youporn

TODO.


Desaparecer del mundo,
perder MySpace para encontrarme,
armarme
apagar la tele y escribir mis propios programas
dejar de leerme en la radio, de escucharme en los diarios,
de verme en tus ojos.

Desaparecer del mundo,
sentir lo que es morir
encontrarme,
fuera del tiempo,
en la inmortalidad,
y renacer.


No quiero tu abrazo:
dame un porro.

15.6.09

¿Qué hacer cuando se acaban las certezas? ¿Qué cuando las creencias caen, una a una, hasta que ya nada queda en pie? Tiembla el mundo, y rompo en llanto. ¿A qué predicarle el ser? En el discurso de lo contingente nada es estable, nada donde hacer pie y comenzar a avanzar. ¿Es éste el límite? ¿No poder conocer redunda en no poder hacer? Eppur, si muove. El movimiento existe, a pesar de Zenón. El movimiento está, yo lo veo, ahí. ¿Y qué es lo que permanece? El río es y no es el mismo. Su esencia, el fluir, cambiar permanentemente, no ser. ¿Cómo hablar, cómo decir algo de él? Y sin embargo, hablamos, nos movemos, decimos que somos, que las cosas son. Las cosas fueron, en movimiento, yendo sin rumbo. ¿Existieron? Caídas las estructuras, no hay humanismo posible. Todo es caos, se mueve sin dirección, arrastrado por la corriente. Fumarse un porro y evitar todo posible intento de acción. Trasladar la determinación y la responsabilidad a una infinidad de circunstancias ajenas e incognoscibles, incontrolables. ¿Existe la voluntad? ¿Existen estos seres grises, a la deriva, perdidos? La sonrisa vacía de un sujeto ausente, ése que no puede decir ni hacer pero se mueve, como se movieron las cosas hasta su desaparición, su disolución en ese otro universo al que no podemos acceder, no todavía. Allá el mundo de los muertos, acá yo. Inmóvil, perdido. Perdiendo. El cigarrillo fue humo antes de diluirse. Todavía puedo saborearlo, a ese objeto ausente-inexistente. Como Ella, en mi boca antes de desaparecer.

19.5.09

Sleep well and see no morning, son of man

Farewell to all belongings
I won or bought or stole;
Farewell, my lusty carcase,
Farewell, my aery soul.


Esto es
el último soplo
las últimas líneas
finalmente
escapar
la procesión hacia lo inefable
desmaterialización para ser
pura potencia
pura energía
estar de vuelta y sin nombre
una alfa privativa para no morir
atravesar el límite
en tus ojos ser digno y gritar
cuando acá no hay más que mentiras
y buscar es lo único verdadero.

5.5.09

¿Deberíamos tener aunque sea una digna despedida? Nunca fuimos presentados. Irrumpimos cada uno en la vida del otro en distintas circunstancias, distintos tiempos. Y de a poco vamos desapareciendo. Perdura la memoria, la reminescencia de eso que alguna vez conocimos, como el aroma de una taza de café vacía o el último plano cuando la película ya terminó. Una despedida, el último parágrafo del capítulo, el último capítulo de la obra. Un epílogo, más bien, esta improbable despedida tardía. Yo ya no tengo más nada para decir. Tengo heridas que no van a ser curadas por palabras, mías o tuyas, porque todas las palabras son del viento, cuando no del lenguaje o la tradición. Esto no va a ser una despedida, ni un epílogo. Nada de eso. Esto es, la crítica, los interrogantes que se plantean al cerrar el libro, las posibles resoluciones, reflexiones, sentencias sobre aquello que ya fue escrito. Darle sentido, insertarlo en el mundo, hacerlo hablar. Como yo nunca pude hacer que vos hablaras, como yo nunca supe hablar.
Mis palabras son del viento. ¿No dije ya, no te creas mis palabras? Mi discurso es pura potencia, pura posibilidad; nada de lo que yo diga es. ¿No era que el hombre se define por lo que hace? Pero vos sos mujer, y te encanta verme prendido del discurso amoroso. No, no es una cuestión de género. No para mí. Para mí es ese aroma, ese dejo amargo cada vez que actualizo, por ejemplo, la imagen de esa noche, me estaba yendo de tu casa y, en medio de la duda, decidí optar por un abrazo tibio y silencioso. Quizás tendría que haber hablado. Quizás tendría que haber considerado la posibilidad de que el verbo fuese carne, que la articulación lingüística podía dar lugar a algo. A fin de cuentas, y mucho tiempo después, parece que me creíste cuando dije que iba a estar todo bien, que no era demasiado grave que no nos viéramos por un tiempo, a pesar de que en mis acciones estaba demostrando todo lo contrario. ¿Vas a volver a creerme?
En el principio era la palabra. Así nos conocimos, con palabras. Intercambiando escritos, manteniendo diálogos cibernéticos. Siempre dentro de lo discursivo. O casi. En algún momento, algo cambió. Y la palabra se hizo cuerpo. En algún abrazo traicionado por mi memoria y recuperado en algún diálogo con vos. En aquel primer beso esa noche de música y alcohol. Pero fue también más, y la palabra se hizo divinidad. Yo adoré tus palabras, todas y cada una de ellas. Te adoré a vos. Me gustaría poder decir que te amé, pero está esa canción que sostiene que el amor, no de a dos, es más difícil, y que suena a cierta flexión, cierta blandura y bondad de carácter, sobre todo si tenemos en cuenta que un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier, etcétera. Acá no hay puentes. Sólo dos caminos que tienen varias intersecciones. Parece que ya hemos pasado la última, y en ningún momento supimos viajar juntos.
A pesar de todo, yo creía en el Amor. Y yo creía que te podía amar, y que te amaba. Ese sentimiento que ardía en mí, la disposición constante y ese precipitarme en acción, para vos, hacia vos, ese fuego que ahora es brasa y amaga con apagarse. ¿Eso es la despedida? ¿Pisotear las brasas y dejar que humeen un poco, antes de que el viento esparza las cenizas y no quede rastro de la combustión? ¿Cómo puede tener algo de dignidad? Acaso sea la despedida un rito fúnebre en el que, por sobre todo, queda una inscripción. La palabra-divinidad, sustrato eterno de la memoria, de la eternidad de mis heridas, de la despedida que nunca vamos a tener. Escribamos, pues, un libro.

18.3.09

in memoriam (1987-2008)

Esto es
lo indecible
lo intratable
la fascinación ante el cuerpo
muerto
una mirada, una caricia
en ella se va
la evidencia última
somos distintos, separados
discontinuos
medios andróginos divididos
en nosotros la tristeza
angustia profunda
ser y no ser a la vez
estar en el límite
vos allá
yo acá
esto es
el fin
de la vida
vos acá
muerta
y yo que me pierdo del otro lado
buscándote
degustando la amargura
que ni una ni mil lágrimas
pueden aplacar
frente al cuerpo
materia evidente
de esto que me duele:
la pérdida
o
la perdida.

19.2.09

No hay pociones para el amor
no hay una fórmula mágica
frase hecha
no hay nada
que yo pueda hacer
zona gris entre dos
muertes
muertos
ya están todas las cartas jugadas
el destino ya está hecho
y sólo aguardamos la ejecución
el espectáculo patético



Basta

basta de abstracciones
basta de hablar en términos
no se llama dolor
no se llama sufrimiento
es
no sentirte
saber que no te tengo
esto nunca fue una historia de amor
enamorados a destiempo
perdidos
somos animales
nos matamos y nos comemos y nos lloramos pero nunca
supimos amarnos
somos separados
dos cuerpos a la deriva
y ningún autor para escribirlos
acomodarlos
personajes de la nada
de nadie
ideas separadas sin actores que nos participen
somos de esta pluma
una mancha, un poco de frío
soñados, dormidos:
muertos.

15.1.09

[E] Sirenas

ya sin lengua que enrollar sin barco que hundir
escapan volando
mientras nosotros nos precipitamos hacia las profundidades del océano
por no tener un mástil del que aferrarnos
por ser animales
ávidos de conocer
nos dejamos llevar
nos lanzamos al vacío


Allí van
nuestros cuerpos
perdidos.

14.1.09

Hit me baby one more time!

Es que Britney lo dice tan bien
From the bottom of my broken heart
there’s just a thing or two I want you to know
:

1) Soy profundamente anti-peronista:
cuando las hordas se acercan
yo me refugio en un bar pagando diez mangos por un café de mierda
me pliego a los rezongos de las viejas del barrio momificadas en Louis Vuitton

y después me pongo a escribir
estos versos pedorros
la queja inútil de un bo-bo que mira desde el otro lado de la ventana
mientras el Ipod me recuerda
how was I supposed to know that something wasn’t right here?

I wanna believe in everything that you say, ‘cause it sounds so good
porque la vida sería mucho más fácil si uno pudiera simplemente creer y actuar pasionalmente
ser peronista y bostero
y mirá que lo intenté, eh
quise atajar con la doce en la espalda
pero me pusieron un uno
y me cagaron a goles.
No soy más que una gallina,
un borracho del tablón.

2) Sometimes I run, sometimes I hide
sometimes I’m scared of you
but all I really want is to hold you tight

porque, en el fondo, es eso
¿o no era que todo discurso es un discurso amoroso,
que la falta, el deseo y todo lo demás?
¿Y dónde estás, putita mía?
Loving you means so much more
y en tu ausencia no sé qué hacer
me vuelvo crazy
thinking of you keeps me up all night
y entonces le entro al whisky
me voy de paseo a Puán
y me pongo a escribir
como si fuera un Bukowski argentino, gorila y devaluado
o un beatnik del tercer milenio y el tercer mundo.

Y si rayo en la incoherencia
si a veces parezco un puto esquizofrénico
no es mi culpa:
I don’t know how to live without your love.

22.11.08

Would you let me play this EP 10 times a day?

1. The Quiz

You look nice, alright
eso ya lo sabemos
hace rato
aunque yo haya querido creer lo contrario
aunque todavía te mire y no quiera verte
because I’m still scared
but if I fall
would you pick me up?

You look nice
y aunque no quiera
tan cerca estás
que no puedo
no verte


2. 2006

Pasaron dos años ya
y qué es lo que cambió?
Ahora todo
está
al revés
dado vuelta
como cuando empieza el año
con resaca
perdido
sin entender
sin aprender
absolutamente nada
dado vuelta
dando vueltas
¿te acordás?
No fueron dos
ya van como quince desde que veíamos Montaña Rusa
o cuando cantábamos Rollercoaster of Love
y un poco menos
-serán diez-
estábamos embrujados
por una adolescente hermosa


3. The best night of your life

No.
Dos años fueron y
no sé tú
pero yo
lo recuerdo
como si hubiera sido ayer
tanta pasión
tanta osadía
el beso, la huida
dos años
y es como si hubiera sido ayer
todavía no entiendo
estoy perdido
todavía
te busco


4. Last bitter song

Now this
will be the last bitter song
about you:
from now on I’ll write about flowers and butterflies
porque es eso
lo único que puedo recordar
lo único que quiero recordar
de esa película rodada hace dos años que no puedo dejar de ver
flores y mariposas
la vie en rose
es todo
esta sonrisa
este recuerdo
la nostalgia
de lo que nunca fue


5. Leaving you behind

No hubo nada
que nos haya pasado
que no hubiera estado ya escrito
en las estrellas
como los personajes euripídeos
padecemos la desgracia
por querer contradecir
a los dioses
por querer dibujar nuestro propio libreto
I couldn’t have done it my way
I couldn’t go against Zeus
o, quizás
era
Eros?

Da igual
quien quiera que sea
es tarde ya
siempre fue tarde
esta sordera inmunda
no poder escuchar al oráculo
y, entonces
para qué fui al templo?
Para qué
si las advertencias
conmigo
no funcionan.

8.11.08

[A] Pertenecientes al Emperador

somos animales
no tenemos derecho
y nuestras pasiones se limitan
estamos condenados a ser y no ser
animales, humanos
más allá de nosotros está la ley
divina
organismo organización organicidad
y ni una
palabra
que podamos decir
que podamos hacer
que nos podan
sin ser plantas
que no podemos
manifestar
hacer viva esta sensación que nos inunda

Hay que mantener el orden en la Casa Imperial
y mientras tanto
encerrados en el corral
nos sentimos
nos lloramos.

1.10.08

night out

I feel fine
como cantaba John
I’m in love with her and
I can’t do anything but smile?

Endorfinas or whatsoever
invadiendo mi
cuerpo
uno, dos
tres veces grito
me dejo ir
la música es mi
cuerpo
penetrante
me dejo llevar
me voy
te llevo para que me
lleves
como dice el puto de Cerati
gracias por venir
gracias
sonrisas
invadiendo mi cuerpo como me invade la música como yo
te
¿invado?

Como yo estoy
como yo soy
ritmo penetrante en mí
con vos
yo
y vos
y la música y
gritamos
nosotros
no somos más que esta noche no
somos más
rítmicamente sintiendo
pasional
esta noche esta vida esta
sensación
eternidad
un instante de esplendor la luz
que brillamos
fuera del tiempo
contorsiones metafísicas de aguas que fluyen
en vos
en mí
naufragamos en una bañera con patitos de hule
los elefantes y la radio
como en los viejos tiempos nosotros escuchamos
somos
lactantes
o pequeño feto buceando
el encuentro
óvulo fecundo la pasión que se e x p a n d e
nos inunda nos
¿desborda?

Soy
vos
Sos
mi
esta noche otra
noche vez luz brillante
fuera del tiempo
fuera del mundo
ahora es un instante
ahora es ya y es siempre y eterno
ahora
I’m so glad
y no puedo decir otra cosa
I’m in love with
y no puedo sentir otra cosa
I feel fine.

2.8.08

Todo empezó aquella tarde de verano. Tenía yo quince años, y mientras fumaba un pucho en la puerta del edificio vi llegar un auto seguido por un camión de mudanza. Del auto bajó una pareja cincuentona, seguida por sus dos hijos: ella una hermosa rubia veinteañera, flaquita, metro sesenta y cinco, una sonrisa inquietante y unos deliciosos ojos color miel, él alrededor del metro setenta y ocho, diecisiete o quizás dieciocho años, pelo corto castaño casi cobrizo, una espalda con largas jornadas de trabajo en el gimnasio, su mirada era azul y profunda, como ese aire de seriedad que transmitía la rectitud de sus labios. El padre, con su bigote ya canoso y una boina salida de otro planeta, se dirigió a los empleados de la mudadora para darle algunas indicaciones, y luego tocó el timbre del encargado del edificio. Las dos mujeres charlaban, luego de encender sendos Virginia Slims. Mientras yo contemplaba con una cierta curiosidad la escena, con la misma seguridad con que bajó del auto, el hijo se acercó a mí. Su voz, tan grave como su mirada, emitió las palabras mágicas: “Me llamo Juan, soy tu vecino del octavo ‘c’”.

Praeiudica Puannorum

Las chicas de Letras son todas putas; también: los chicos de Letras son todos putos: conclusión: la carrera de Letras es un puterío.

Claro, como si hubiera descubierto la pólvora. Tanto putas como putos se definen por su promiscuidad, por estar todo el tiempo on fire. ¿Y para qué sirve la literatura sino para incendiar…? Ellos se juntan y Panesi los cría. Después se sacan los ojos cual si fueran aves de rapiña y les agarran las ínfulas de no sé qué cuando algún pelotudo viene a decir ¡ay, Harry Potter es buenísimo! Entonces saltamos todos los putos a bardear a la industria cultural, al carácter cristiano y racista del mundo mágico, al garca de Harry que se garcha a la hermana del mejor amigo. Claro, nunca faltan las putas huecas que quieren defender al gil de Harry porque les reee caben las varitas mágicas. Tampoco nunca va a faltar el puto posmoderno que venga a decir que Harry Potter no existe, que es un arcaísmo residual destinado a los grandes mercados, incapaz de formar parte de la actualidad post-literaria. Y si eso no es un puterío…

En fin, no desentona con el medio. En la patria peronista nos podemos dar el lujo de tener como rector de la más alta casa de estudios a un gordito que vocifera que la política se siente, no se razona. A juzgar por semejante declaración de lucidez, debió haber sido puta en otra vida. Como las huecas de Letras, como los esquizofrénicos peronistas de izquierda. Dejáte de joder, hermano. ¿Pasaron más de sesenta años y siguen pensando que la conservación del capitalismo puede ser de izquierda? Perón, Evita, la patria socialista. Más claro, imposible. Y los tenemos en la Universidad, a estos tipos que creen en un movimiento cuyo mito fundante es la llegada de un mesías vestido de milico. De acuerdo, se salvan de la crítica frankfurtiana a la fe racionalista, pero… ¿de qué manera? Parecen no haber pasado por Descartes, ni siquiera por Platón. Claro, deben haber estudiado en Anillaco, leyendo a Sócrates.

Todos putas, y yo emputeciéndome en ese medio. “Putas, putas, putas… llevándome a la perdición”, declara un gran pensador contemporáneo[1]. Aunque, claro, yo soy uno más, no sé de qué me quejo. “Si ya pintó el bajón”… y bue, “vámonos de putas”. Por suerte, las de Puán 480 no cobran casi nada. Lástima que hay que escuchar cada pelotudez…





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[1] VILLANO, Niko (2000), “Putas”, en VILLANOS, No disparen.